miércoles, 29 de junio de 2016

SENTIDO DE LA POSIBILIDAD


Tardewski es un personaje de la novela Respiración artificial  escrita por Ricardo Piglia. En un momento determinado del libro le cuenta a su interlocutor Renzi una historia tan sencilla como fascinante. Estuvo una vez internado en un hospital, dice. Inmóvil, sin poder valerse de su cuerpo, le acompañaban en una gran sala blanca y echados en una hilera de camas otros inválidos. Sometido al tedio, a la monotonía y a la introspección, se sentía como en una cárcel. Una sola ventana había al fondo donde Guy, uno de los tantos enfermos, tuvo la suerte de yacer en esa parte del cuarto. Desde allí, incorporándose un poco, podía mirar hacia afuera, ver la calle. Era el único que tenía acceso a un mundo distinto al desolado espacio entre aquellas cuatro paredes que habitaban. Se aferraba con desesperación a lo que veía, mientras se lo contaba a los demás enfermos. Una plaza, agua, palomas, gente que pasa… Un verdadero espectáculo. Los enfermos detestaban a Guy por ser un privilegiado. Soñaban con su muerte para poder sustituirle.

Llegó el día en que murió y Tardewski consiguió, tras complicadas maniobras y sobornos, ocupar el sitio anhelado al final de la sala. Descubrió de pronto que desde la ventana solo se alcanzaba a ver un muro gris y un fragmento de cielo sucio. Nada más. Sin embargo, también él comenzó a contarle al resto de enfermos sobre la plaza, el agua, las palomas y el movimiento de la gente en la calle. Eso le confiesa a su interlocutor Renzi, quien lo interrumpe con su risa. A la pregunta de por qué se ríe responde este que el relato que ha escuchado le parece una versión de la caverna de Platón. Cómo no, le dice Tardewski, “sirve para probar que en cualquier lado se pueden encontrar aventuras.” Inventarlas, pienso yo después de leer la historia. Al fin y al cabo, en la vida ocurre todo aquello que seamos capaces de imaginar.

FUENTE: EL QUINQUÉ. LA PROVINCIA-DIARIO DE LAS PALMAS.


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