domingo, 25 de diciembre de 2022

NO SE PUEDE RENUNCIAR A VIVIR MEDIO DÍA

Comenzaba la tarde, pero tanto mal me había dado aquel día que me espantaba continuarlo. Sin embargo,  no se puede renunciar a vivir medio día: o el resto de la eternidad o nada.

      Antonio Di Benedetto.-

(en ZAMA. Adriana Hidalgo Editora/A. hache.)

martes, 20 de diciembre de 2022

ESCRIBIR ES SELECCIONAR DE FORMA ARBITRARIA

Un libro es siempre el reverso de otro libro inmenso y raro. Un libro ilegible y genuino que traducimos, que traicionamos por el hábito de una prosa pasable.

             Alejandro Zambra.-

(en FORMAS DE VOLVER A CASA. Editorial Anagrama.)

lunes, 12 de diciembre de 2022

RICARDO PIGLIA: LA COMPRENSIÓN REPRODUCE EL LENGUAJE DE LO QUE SE CONSIDERA REAL

Se tiende a imponer un estilo medio -que funciona como un registro de legitimidad y comprensión- y que es manejado por todos. (...)
De ahí viene la idea de lo que funciona como comprensible. O sea, es comprensible todo lo que repite aquello que todos comprenden, y aquello que todos comprenden es lo que reproduce el lenguaje que define lo real tal cual es.

               Ricardo Piglia.-

(en ANTOLOGÍA PERSONAL. 'Una propuesta para el próximo milenio'. Editorial Anagrama.)

viernes, 9 de diciembre de 2022

LEER ES ESCONDERSE

Me senté enfrente para verle la cara [a la mujer leyendo] y fue imposible. El libro absorbía su mirada. (...) Era su forma de esconderse. Estoy seguro de que ella sentía mi presencia, pero no bajó el libro. (...)
Leer es cubrirse la cara, pensé. Y escribir es mostrarla.

             Alejandro Zambra.-

(en FORMAS DE VOLVER A CASA. Editorial Anagrama.)

miércoles, 7 de diciembre de 2022

ROBERTO JUARROZ: LA POESÍA CREA PRESENCIA

(…) Guillermo Boido

Hay un poema suyo que parece sintetizar una bella idea acerca de la función del arte: El oficio de la palabra, / más allá de la pequeña miseria / y la pequeña ternura de designar esto o aquello, / es un acto de amor: crear presencia.

¿Podría desarrollar brevemente esa idea?

Roberto Juarroz:

Dice Octavio Paz, en alguna parte: Toda gran poesía debe enfrentarse con la muerte, y ser una respuesta a la muerte. Por ello, si esto es cierto, la poesía es la más alta forma de la sinceridad humana, y también de la osadía del hombre. Y he pensado que, en este enfrentarse con la muerte, la poesía actual ha descubierto otra cosa: lo que el hombre necesita no son respuestas, las respuestas son imposibles. No existen respuestas como fórmulas o como objetos que nos den la solución de esta cosa sin solución que es la vida y la muerte del hombre. Lo que la poesía busca no es el confortable recurso de una respuesta, sino algo mucho más grave y más importante para el hombre, que es, ante la imposibilidad de respuestas, crearle presencias que lo acompañen. La poesía crea, no soluciones, no fórmulas, no recetas fáciles para la vida, sino compañía para la vida. (…)

(De Roberto Juarroz. POESÍA Y CREACIÓNDiálogos con Roberto Boido. Edición de Carlos Lohlé.

domingo, 4 de diciembre de 2022

LA MEMORIA PARA UN ESCRITOR ES LA TRADICIÓN

Para un escritor la memoria es la tradición. (...) Son imágenes entreveradas en el fluir de la vida, una música inolvidable que ha quedado marcada en la lengua. La tradición tiene la estructura de un sueño: restos perdidos que reaparecen, máscaras inciertas que encierran rostros queridos. Escribir es un intento inútil de olvidar lo que está escrito.(...)
La esencia de la literatura consiste en la ilusión de convertir el lenguaje en un bien personal.

               Ricardo Piglia.-

(en ANTOLOGÍA PERSONAL. 'La ex-tradición'. Editorial Anagrama.)

viernes, 2 de diciembre de 2022

EL TEXTO, EXACTAMENTE IGUAL A UN SUEÑO

El texto es exactamente igual al sueño, tiene un contenido manifiesto y un contenido latente.

                  Alfonso Romano de Sant' Anna.-

(en 'Entrevista a la escritora Clarice Lispector' . «Donde se enseñará a ser feliz». CLARICE LISPECTOR. Editorial Siruela.)

jueves, 1 de diciembre de 2022

ESCRIBO, LUEGO ESTOY MUERTO

"En el fondo tú escribes para estar como muerto, para hablar desde afuera del tiempo" (Pavese). [...] Kafka decía que no podía escribir, pero siempre volvía a empezar. [...]
Cuando Pavese tendría que haber empezado a escribir, dejó de escribir. Sostenerse en esa zona gris. Un pez en el hielo. "Soy un muerto aparente".

              Ricardo Piglia.-

(En ANTOLOGÍA PERSONAL. Relato: 'Un pez en el hielo'. Editorial Anagrama.)

LA AUSENCIA ERA ESO

La ausencia era eso. Un lugar que uno conoce y recuerda de memoria, como si fuera una foto, donde uno falta.

             Ricardo Piglia.-

En ANTOLOGÍA PERSONAL. Relato 'El joyero'. Editorial Anagrama.)

Imagen de André Kertész.

lunes, 21 de noviembre de 2022

DAVID MARKSON EN 'LA AMANTE DE WITTGENSTEIN'

¿Tiempos inmemoriales significa un desequilibrio por falta de memoria o significa simplemente una época olvidada?

                 David Markson.-


¿Era realmente alguna otra persona lo que yo estaba tan ansiosa por descubrir, cuando me dediqué a buscar durante tanto tiempo, o era únicamente que no podía soportar mi propia soledad?

              David Markson.-

En invierno, cuando la nieve lo cubre todo y deja solo esa extraña caligrafía de los espinazos de los árboles, se parece un poco a cerrar los ojos.
Desde luego, la realidad se altera.
Una mañana te levantas y todo el color ha dejado de existir. (...) Es casi como si una pudiera pintar el mundo entero, y de la manera que quisiese.

              David Markson.-

(en LA AMANTE DE WITTGENSTEIN. Traducción de Mariano Peyrou. Editorial Sexto piso.)



miércoles, 16 de noviembre de 2022

ENRIQUE VILA-MATAS Y 'EL ARTE DE LA FICCIÓN'

Un libro delicioso que muestra a Enrique Vila-Matas en todo su esplendor, contemplándose en el espejo para ver a otros (sus amistades e influencias artísticas y. literarias) mientras revela la propia poética en un constante intento de aproximación a su 'sombra interna'.


«Soy un lector con alma de crítico literario que un día comprendió que, si quería honrar a la literatura, tenía que perderse ejemplarmente por la llamada "senda del crítico Barthes" y convertirse directamente en narrador. Es decir, bajar al ruedo y prolongar, por medios más prosaicos, aquello que siempre estuvo en juego en la literatura». 

           Enrique Vila-Matas.-

(En EL ARTE DE LA FICCIÓN. Editorial Seix Barral.)

UN FRAGMENTO DE 'EN-NADAR-DOS- PÁJAROS', DE FLANN O'BRIEN


«Muchos fueron los motivos que me llevaron a traducir el Ulises de Joyce al irlandés. Ya que se niegan a leerlo en inglés, me dije, les pondremos en la tesitura de negarse a leerlo también en irlandés.»

            Flann O'Brien. -

(en  En-nadar-dos-pájaros. Traducción de José Manuel Álvarez Flórez. Editorial Nórdica Libros.) 

martes, 1 de noviembre de 2022

EL NARRADOR OMNISCIENTE HA MUERTO

Maravillosa manera de narrar la ruptura con la figura del narrador omnisciente que todo lo ve y todo lo sabe:

Veinticinco años tenía Silvio, mi tercer hermano, cuando se mató. ¿Por qué se mató? Hombre, yo no sé, yo no estaba en ese instante, como Emilio Zola, leyéndole la cabeza. Yo soy novelista de primera persona.

             Fernando Vallejo.-

((en EL DESBARRANCADERO. Editorial Alfaguara.)

LO QUE PASÓ, PASÓ, Y YA LO CONTÉ EN OTRO LIBRO


Papi, que andaba en el platanal trabajando, (...) acudió a nuestro llamado de socorro. (...) ¿Y qué pasó? Lo que pasó pasó y ya lo conté en «Los Días Azules».

           Fernando Vallejo.-

En EL DESBARRANCADERO. Editorial Alfaguara.)

LA UTILIDAD DE LO INÚTIL

Los verdaderos poetas saben bien que la poesía sólo puede cultivarse lejos del cálculo, lo útil y la prisa: «Ser artista -confiesa R.M. Rilke (...)- quiere decir: madurar como el árbol, que no apremia a su savia, y se yergue confiado en las tormentas de primavera, sin miedo a que detrás pudiera no venir el verano.»

                 Nuccio Ordini.-

( en LA UTILIDAD DE LO INÚTIL. Traducción de Jordi Bayod. Editorial Acantilado.)

sábado, 22 de octubre de 2022

UNA CITA DE 'EL DESBARRANCADERO', FERNANDO VALLEJO.

[Pasados los años] tomaremos rumbo a la eternidad de bajada. Hay que creer en algo, aunque sea en la fuerza de la gravedad. Sin fe no se puede vivir.

          Fernando Vallejo.-

(en EL DESBARRANCADERO. Editorial Alfaguara.)

jueves, 15 de septiembre de 2022

'MONTEVIDEO', DE ENRIQUE VILA-MATAS, UNA PUERTA AL MAR


Montevideo, una puerta al mar que refulge indiferente a toda mirada y que Enrique Vila-Matas abre 
con maestría para adentrarse en el misterio del universo y la existencia, ahí donde las cosas más inexplicables pasan de verdad.

lunes, 29 de agosto de 2022

W. GOMBROWICZ: EL INFIERNO DE DANTE, ¿CIUDAD DOLIENTE?

"La ciudad doliente" escribe Dante... ¿para referirse al infierno? ¡¿ No se le ocurrió nada mejor?! Torpe y banal definición, sin duda... demasiado "cerca de la vida". (...) El infierno es ante todo metafísico.

            Witold Gombrowicz.-

(en "A propósito de Dante", escrito contenido en CONTRA LOS POETAS. Traducción de Francisco Ochoa de Michelena. Editorial Sequitur.)


lunes, 22 de agosto de 2022

'MONTEVIDEO' ANTES DE LEER 'MONTEVIDEO'


Texto completo publicado en el periódico La Provincia :

    Lo cuenta Enrique Vila-Matas en su blog “Ayudante de Vilnius”:     Cuando su novela Montevideo había empezado ya a ser impresa, leyó determinados textos y fragmentos relacionándolos con su libro terminado. Por alguna razón le parecían conectados con este. La referida entrada a su blog se titula: ´Donde seguí viendo a Montevideo después de Montevideo´.

    No resulta extraño que lectores ávidos por leer su nueva novela nos sumerjamos en una búsqueda de pistas reveladoras de su libro, que se publicará próximamente. Y como no podría ser de otra manera, tratándose de la obra del singular escritor catalán, las pistas consisten en una serie de preguntas que multiplica el universo de preguntas. Al fin y al cabo, la literatura no se propone ofrecer respuestas. Si acaso, aspira a dar cuenta de que existe todo lo imaginable. Como escribió Ricardo Piglia, en otra escala, en otro tiempo, nítido y lejano, igual que en un sueño.


    Así, como en un sueño, me llegan también las pistas de Montevideo antes de haber leído la novela. En la web de Vila-Matas se dedica un espacio, aún casi desnudo, al anuncio del nuevo libro. En él aparece una sugerente imagen de Julio Cortázar junto a un verso de J.L. Borges: “Montevideo, ciudad que se oye como un verso”. Debajo, la portada de la novela: una imagen del cuadro “Las cuatro habitaciones”, de Vilhelm Hammershøi. Ambas imágenes aparentan guardar entre sí alguna relación oculta, pendiente de ser narrada. ¿Acaso no vivimos a través de narraciones? Los hechos requieren de narradores para existir y Vila-Matas es, además, experto en inventar en la escritura situaciones o realidades destinadas a transformarse en vivencias. Él despliega la misma capacidad de invención en el ámbito de la autobiografía, concebida como biografía potencial. Es decir, parece considerar la autobiografía, en un sentido amplio, como un conjunto de posibilidades no necesariamente realizadas.

A modo de adelanto del contenido de Montevideo hemos leído: “En pleno periodo de transformación personal y literaria, el narrador de esta novela comienza a observar señales en puertas y en cuartos contiguos, símbolos que comunican París con Cascais, Montevideo, Reikiavik, St. Gallen y Bogotá, y que le van devolviendo sigilosamente a la escritura, al deseo de transformar en láminas de vida ciertas experiencias que, como mínimo, piden a gritos ser narradas”.  Las imágenes de Hammershøi y Cortázar se vinculan, asimismo, quizá, con el misterio que se esconde en lo cotidiano y con la obra que transita en la indistinguible frontera entre lo real y fantástico. 


    Los textos donde Vila-Matas siguió viendo Montevideo después de Montevideo insinúan la presencia de fantasmas, pisos y cuartos y puertas fantasmales en la novela. Maestro en el juego de las identidades, el escritor catalán da a entender igualmente la existencia fantasmal del individuo en un continuo cambio de identidad y de la propia versión. Al respecto, hace incluso alusión al día en que tuvo una pesadilla y al despertar en la cama se encontró a su lado consigo mismo convertido en un ser diabólico. Regresando a la presunta conexión entre la figura de Cortázar y la novela Montevideo, la leyenda cuenta que el escritor argentino era alérgico al ajo y dicha alergia era motivo de broma por parte de sus amigos, porque él sentía una especial atracción por los libros de vampiros y fantasmas. 

    Vila-Matas habla en su blog de “una habitación familiar y desconocida”. En una entrevista comenta que en 2010 estuvo pensando con Dominique González Foerster en una posible instalación inspirada en el lienzo de Hammershoi que tuviera “esa estructura de espacios caseros vacíos”. ¿Se refiere, entre otros, a esa cuarta habitación que en su novela Dublinesca quedó abierta al misterio? ¿Podría ser, tal vez, la cuarta habitación de Hammershøi? 

     

sábado, 13 de agosto de 2022

JUAN-MANUEL GARCÍA RAMOS ESCRIBE SOBRE 'LA PENÚLTIMA LECTORA'

JUAN-MANUEL GARCÍA RAMOS escribe sobre LA PENÚLTIMA LECTORA en el periódico LA PROVINCIA

«El tan argentino Ricardo Piglia, el atormentado David Foster Wallace, el dramaturgo precursor August Strindberg, los buenos amigos Coetzee y Paul Auster, el tan admirado Enrique Vila-Matas, la intensa literatura de Vasili Grossman, la narrativa  lírica de Clarice Lispector, la poesía de Idea Vilariño tan cerca de Onetti, los cuadernos de Rilke, el triestino y danubiano Claudio Magris, el amante del fracaso Julio Ramón Ribeyro, la siempre sorprendente Emily Dickinson, Alice Munro y Philip Roth despidiéndose de la escritura, Cervantes y algunos episodios menores del Quijote, junto a otros autores no tan notorios, suscitan las citadas inteligencias y fantasías de Rodríguez Court y nos dan noticia de la biblioteca personal de esta penúltima lectora» 
(Texto completo)

SOBRE LA PENÚLTIMA LECTORA 

Juan-Manuel García Ramos

    Después del primer hojeo del último libro de Elisa Rodríguez Court, La penúltima lectora (Madrid, Mercurio Editorial, 2022), lo que se me ocurrió decirle a bote pronto a su autora fue que por qué no le había puesto un prólogo o una introducción para aclarar cuál era el origen y la intención de esos textos reunidos. Creo que Elisa me contestó que esas páginas caminaban solas, o algo parecido. Tras la lectura atenta y feliz del volumen, he de darle la razón a Rodríguez Court. 

    Antes de nada, no puedo desligar la lectura del citado libro de Elisa de un título publicado en 2013 del novelista italiano Alessandro Baricco, Una cierta idea del mundo, traducido al español en 2020, donde el autor de Seda, nos daba cuenta de los mejores cincuenta libros leídos por él durante una década, proponiéndonos en su prólogo que esas lecturas facilitaban la inteligencia y la  fantasía colectivas.

    Y la inteligencia y la fantasía son las que despliega Rodríguez Court durante los noventa y cinco fragmentos que reúne su libro, ella los llama «narraciones híbridas», y donde casi siempre es un poema, una novela, un cuento o un drama, a veces una película, un lienzo o hasta un acceso a Google, los que avivan la escritura de Elisa y trascienden lo leído o lo visto más allá de sus límites originales, para dejar que la autora ajuste cuentas con sus ideas, con su interior más íntimo.

    Dice Rodríguez Court en una de sus páginas que la pervivencia de la literatura depende tanto de quienes la escriben como de sus lectores y en La penúltima lectora queda patente que igual que existe la textualidad de los libros también existe la transtextualidad, el debate que suscita siempre la lectura de una obra, su prolongación. Salvando todas las distancias, pero en la línea de trabajo de Harold Bloom, Rodríguez Court, en sus depurados comentarios, también viene a demostrarnos lo que la buena crítica literaria y la solvente enseñanza de la literatura propician como prácticas de una meditación sobre la vida, como utensilios terapéuticos.

    Court ensaya lo que nosotros llamaríamos la lectura creativa, reflexiones que parten de textos y provocan textos, todo ello producto de la madurez cultural, moral, existencial, de la autora, que no se queda en darnos pistas sobre sus obras y autores preferidos, sino que es capaz de asociar sin solución de continuidad la literatura y la vida, la literatura traducida a filosofía, a mirada amplia y enriquecedora. Dice Court: «Si una sola frase consigue remover nuestro intelecto, cabría preguntarse sobre las innumerables cavilaciones que provoca una obra literaria entera».

    El tan argentino Ricardo Piglia, el atormentado David Foster Wallace, el dramaturgo precursor August Strindberg, los buenos amigos Coetzee y Paul Auster, el tan admirado Enrique Vila-Matas, la intensa literatura de Vasili Grossman, la narrativa  lírica de Clarice Lispector, la poesía de Idea Vilariño tan cerca de Onetti, los cuadernos de Rilke, el triestino y danubiano Claudio Magris, el amante del fracaso Julio Ramón Ribeyro, la siempre sorprendente Emily Dickinson, Alice Munro y Philip Roth despidiéndose de la escritura, Cervantes y algunos episodios menores del Quijote, junto a otros autores no tan notorios, suscitan las citadas inteligencias y fantasías de Rodríguez Court y nos dan noticia de la biblioteca personal de esta penúltima lectora perteneciente a una época que ella misma define en sus actuales circunstancias: «¿Dónde queda la concentración, la soledad y la imaginación, elementos esenciales del hábito lector?» Lo que otros reconocen como una «crisis de distracción» generalizada.

    Uno disfruta de La penúltima lectora como si se tratara de un viaje compartido, los libros leídos y conocidos por nosotros recobran nuevos sentidos, despiertan experiencias inéditas, se abren a originales redescubrimientos a través de la prosa limpia y exquisita de Rodríguez Court, de una prosa que sorprende por la amenidad que nos transmite, la independencia de su textura y su capacidad para atraparnos:  «esas páginas que caminan solas» de las que me habló Elisa cuando yo le reclamaba un prólogo o una introducción para que nos dieran cuenta de lo que no lo necesitaba. Como ya reconocí, era ella quien tenía razón. Son páginas con vida propia al margen de los libros o las contingencias que las inspiran.