jueves, 21 de mayo de 2020

LA INFELICIDAD CLANDESTINA




Una escena de LEJOS DE VERACRUZ, novela de Enrique Vila-Matas:

A un joven manco, que se siente acabado, lo premian en un supermercado con una cesta de productos alimenticios. Se siente como un enfermo terminal e, invadido por pensamientos de muerte, muestra en el supermercado su boleto. Recibe, entonces, entre sonrisas y  efusivas 
muestras de felicitación, su premio. 
Cuenta a continuación el viaje de vuelta a casa:

«Y luego, el penoso trance del lento regreso, arrastrando con mi única mano, bajo la lluvia, ese carro de la compra tan monumental, repleto de lejía, galletas, zumos, empanadas y botellas, latas de almejas y panecillos, embutidos y no sé cuántas alegrías más. Bajo la lluvia y con la clara impresión de que todo el mundo me envidiaba. Todos preguntándose quién sería ese hombre tan feliz y afortunado, ese hombre de paso lento y perro fiel».


miércoles, 20 de mayo de 2020

SOBERBIA IMPERSONALIDAD



Vio el Jardín Botánico en torno suyo, con su soberbia impersonalidad. (...) Era tan bonito que ella tuvo miedo del Infierno.

                    Clarice Lispector.-

(En el cuento “Amor". Cuentos reunidos. Editorial Siruela.)



lunes, 18 de mayo de 2020

'EL CAMINO DE IDA', DE RICARDO PIGLIA

                 Imagen de El Roto

"El capital", concluía el texto, "ha logrado -como Dios- imponer la creencia en su omnipotencia y su eternidad; somos capaces de aceptar el fin del mundo pero nadie parece capaz de concebir el fin del capitalismo. Hemos terminado por confundir el sistema capitalista con el sistema solar.                 

           Ricardo Piglia.- 
                       
(en EL camino de Ida. Editorial Debolsillo.)

domingo, 17 de mayo de 2020

VIAJE SINCRÓNICO DE LA ESCRITURA



Me maravilla profundamente lo que cada acontecimiento tiene de único. Ahí reside mi dificultad como escritor: tal vez la magnificente imposibilidad de serlo (...) No tengo sentido del tiempo, del paso del tiempo. Las relaciones que percibo entre las cosas tienden a formar en mi mente un complicado modelo sincrónico. Veo campos donde otros ven capítulos.

                     John Berger.-

(en G. Traducción de Pilar Vázquez. Editorial Debolsillo.)


miércoles, 13 de mayo de 2020



«He visto el mar, un mar que no se cansa de sí mismo, un mar que jamás se hastía de retornar siempre a sí mismo. (...) 
Sucede que me es imposible acceder a la realidad doméstica. No sé hablar más que de la vida, de la poesía y de la muerte. Todo lo demás me inhibe, o, lo que es lo mismo, es objeto de mi humor. (Mi humor: el gran encubridor.)» 

          Alejandra Pizarnik.- [1958] 


(en DIARIOS. Nueva edición de Ana Becciu. Editorial Lumen.)


lunes, 11 de mayo de 2020

ESCRIBIR ES PROLONGAR EL TIEMPO





No puedo escribir mientras estoy ansiosa o espero soluciones, porque en esos momentos hago cualquier cosa para que las horas pasen, y escribir es prolongar el tiempo, es dividirlo en partículas de segundos, dando a cada una de ellas una vida insustituible.
CLARICE LISPECTOR.-
(en Para no olvidar. Traducción de Elena Losada. Editorial Siruela.)




"La poesía no es un grato esparcimiento. La poesía es un aullido que hicieron - que hacen- los seres en la noche", escribe Alejandra Pizarnik un día de 1957, después de escribir que leer ciertos poemas que solo entretienen es "como bailar el rock con peluca".


lunes, 13 de abril de 2020

SUEÑOS DE UN INSOMNE


Sueño: paso por un campo de fútbol donde Pelé (sic) golpea la pelota. Dispara hacia mí con un fuerte efecto. Me lanzo a la portería y casi me rompo la mano contra la mesita de noche.

               Vladimir Nabokov. -

(en SUEÑOS DE UN INSOMNE. Experimentos con el tiempo. Edición de G. Barabtarlo. Traducción de Valerie Miles y Aurelio Major. Editorial Wunderkammer.)

domingo, 12 de abril de 2020

LA MÁQUINA BLANCA DE LA VIDA

Lo abrí al azar y leí un poco. También ahí podía experimentar la textura del tiempo al pasar, un tren de sombras, la máquina blanca de la vida
Ben Lerner.-

(en Saliendo de la estación de Atocha. Traducción de Cruz Rodríguez. Editorial Mondadori)

sábado, 11 de abril de 2020

LA DESESPERACIÓN DE LAS PALABRAS




Aquello que capto en mí tiene, ahora que está siendo transpuesto a la escritura, la desesperación de que las palabras ocupen más instantes que la mirada. Más que un instante quiero su fluencia.

                                 
                                 Clarice Lispector.-



(en AGUA VIVA. Traducción de Elena Losada. Editorial Siruela.)

UNA HABITACIÓN DESCONOCIDA




Con ellos se amplía el espacio y se vive - en el encierro- la intemperie. "Una habitación conocida siempre es más pequeña que una habitación desconocida", escribió Djuna Barnes en el bosque de su noche.

ESTA BRUMA INSENSATA




                   El mundo ardía en llamas y yo aprendía cómo tocar la tenora.
                 
                               
                                          Enrique Vila-Matas. -



                     (en ESTA BRUMA INSENSATA. Editorial Seix Barral.)

domingo, 8 de marzo de 2020

DJUNA BARNES Y THELMA WOOD

«Ahora estaban solas y felices, separadas del mundo por su percepción del mundo...» 

(En EL BOSQUE DE LA NOCHE. Djuna Barnes. Editorial Círculo de lectores. Traducción de Maite Cirugeda.)

En la imagen: Djuna Barnes y Thelma Wood.

lunes, 20 de enero de 2020

JULIO RAMÓN RIBEYRO Y ALBERT CAMUS





¿Escribió J.R. Ribeyro este fragmento pensando en la luna que quiso Calígula?

«La carta que aguardamos con más impaciencia es la que nunca llega.(...) Y no nos llega, no porque se haya extraviado o destruido, sino sencillamente porque nunca fue escrita».
  

 Julio Ramón Ribeyro.-


(en PROSAS APÁTRIDAS. Editorial Seix Barral.)






lunes, 13 de enero de 2020

CONTRA EL REALISMO




Si yo pinto a mi perro exactamente como es, naturalmente tendré dos perros, pero no una obra de arte.

         J.W. VON GOETHE.-

lunes, 6 de enero de 2020

ROBERT WALSER: DECIR LA MÚSICA



Cuando no escucho la música, me falta algo,
pero cuando la escucho, es cuando de verdad me falta algo.

Robert Walser.-


 (en Lo mejor que sé decir sobre la música. Traducción de Rosa P. Blanco. Editorial Siruela, 2019.)







viernes, 3 de enero de 2020

VIDAS LÍQUIDAS



“La cultura de la modernidad líquida ya no tiene un populacho que ilustrar y ennoblecer, sino clientes que seducir”.

                  
               Zygmunt Bauman.-


sábado, 28 de diciembre de 2019

MARIO LEVRERO. PÁGINA EN BLANCO.



Cuando se da la página en blanco no es por falta de temas, sino por exceso de temas que compiten entre sí. (...) El problema no sería entonces qué escribir sino qué no escribir.

                        Mario Levrero.-



(en Conversaciones con Mario Levrero. Pablo Silva Olazábal. Ediciones Contrabando.)







viernes, 27 de diciembre de 2019

SOBRE `LA FIESTA DEL TEDIO´, POR LUCÍA AMBROGIO






BREVES IMPRESIONES LECTORAS
                                                                       
                                                          

      …”Al frente esperaba el desencanto…”  
                                                
LA FIESTA DEL TEDIO,
                                                                               Elisa Rodríguez Court. Colección Agustín Espinosa, Gobierno de Canarias.                                                              
                                                     


Entrar y salir de ese cuarto blanco, inmaculado recinto de sentimientos encontrados, de verdades que irán revelándose, entre conjeturas con formas de interrogantes, embistiendo, a veces,  contra la altivez de un” nosotros” impuesto por  la repetición.

… La primera persona del plural, que tal vez debería desterrarse del diccionario por sus efectos colaterales dañinos…

Y uno, lector, ingresa al verosímil de una situación cercana, la que propicia el estilo intimista de una voz que nos incluye en la vorágine de un relato que crece en reflexión, en citas, aunque también, en el monólogo de un discurso interior con la implosión de recuerdos latentes.

Se sufre por un dolor y asimismo por las reflexiones que el dolor origina…




¿Quién no ha sufrido el desencanto de una relación afectiva?, me pregunto, mientras releo las citas que he subrayado en La Fiesta del Tedio de Elisa Rodríguez Court (Islas Canarias, 1959).



Pero claro, la lección se aprende luego del error, de creencias instaladas por el ego cuando éste no se aviene a la “decepción” y en cambio, retacea la culpa en el desamor, sin advertir que el diálogo iniciado traería las verdades ya conocidas, provenientes, como en este caso, de un discurso en común de una pareja.

Sus intertextos, hallazgos literarios de una voraz lectora como lo es su autora, que además de marcarnos huellas significantes en el camino lector, le otorgan al discurso esa permeabilidad que oxigena el estar, el permanecer frente a frente, crédulos “amortes” de una relación marcada por la finitud, como la vida misma.



                Lucía Ambrogio de Pistacchia. 2019.




domingo, 24 de noviembre de 2019

ENTREVISTA A ELISA RODRÍGUEZ COURT EN 'LA PROVINCIA'


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Elisa Rodríguez Court vuelve a publicar un nuevo libro, La fiesta del tedio, dentro de la Colección Agustín Espinosa. Para la escritora grancanaria  esta obra narra el cansancio de pareja y el amor como espejismo, a la vez que observa el tedio desde diversas perspectivas.



"Escribí 'La fiesta del tedio' basándome en ideas que me inspiran citas de libros"

"Enrique Vila-Matas es uno de mis principales referentes literarios, con una obra irrepetible", afirma.


24.11.2019 | 04:22



El título de su nuevo libro, La fiesta del tedio, suena a ironía. ¿No son la fiesta y el tedio términos que se contraponen?

Bueno, es un oxímoron que elegí de forma intencionada con ánimo de referir irónicamente las excusas de las que se vale el protagonista, desde la visión de la narradora, para celebrar su estado de desgana, su desidia, cuando no el propio desgaste vital.

¿Podría aclarar un poco el tema? ¿De qué trata su novela?

Es el relato de la narradora, una lectora empedernida de cincuenta y pico años de edad, sobre la debacle de su relación amorosa con el que fue su maestro literario, que le lleva unos años. Un ser al que idolatra y que, con el paso del tiempo, ella desmitifica, descubriendo en él a una persona miserable que se ampara en la literatura, y en concreto en la obra de Clarice Lispector, con la única finalidad de enaltecer su tedio. En realidad, el argumento de mi novela es un motivo para abordar no solo el cansancio de pareja y el amor como espejismo, sino asimismo el tedio desde diferentes perspectivas, incluso como estímulo para el individuo ponerse de nuevo en marcha, cuando no para denunciar la inutilidad de lo útil, o la valía de lo inútil.

¿En su libro se habla entonces de una ruptura amorosa?

Sí y no. Esa temática es la cáscara de reflexiones en torno a aspectos que atañen a la tan complicada naturaleza humana y a la literatura. Mi novela no constituye un texto orgánico. Prefiero la fragmentariedad en la escritura, porque concibo la novela como un conjunto de piezas de un puzle inacabado e inacabable. Me interesan, antes que las respuestas, las preguntas, las reflexiones y el viaje interior. En especial, priorizo la intertextualidad, a veces explícita, pero en la mayor parte de las ocasiones como procedimiento compositivo.

¿De ahí que en La fiesta del tedio, al igual que en sus otros libros, aparezcan innumerables referencias literarias?

Sí, esa presencia que nombras es lo que llamo intertextualidad. En este sentido, concibo la creación literaria también como una manera de conversar críticamente con la literatura y acerca de la literatura.

Suele decir que escribe mientras lee.

Escribo leyendo y para seguir encontrando un motivo para la lectura. Más bien, tal vez, para mantener mi pasión lectora. Devoro libros. Es mi modo de respirar, el excedente de vida que trasciende la plana normalidad. De hecho, escribí la mayoría de los pasajes de La fiesta del tedio basándome en ideas que me inspiraban citas de libros. Citas a las que les doy la vuelta y busco otros sentidos. También transcribo muchas de ellas en nuevos contextos, cambiando apenas unas pocas palabras.

¿Qué opina del llamado plagio en la literatura?

Defiendo el plagio, entendido como el resultado del esfuerzo que realiza el buceador para hacerse con las perlas más preciadas. No es algo que me proponga. Mi cabeza es un recipiente de citas que se pelean por tomar la palabra. Citas ajenas y a la vez propias, porque solo se puede robar, creo, lo que se lleva dentro. De lo contrario, pasaría desapercibido durante el proceso de lectura. Las voces robadas parecen residir, por tanto, en el propio interior antes de leerse en libros de otros. Quizá por eso dice Clarice Lispector, en relación a la idea anterior, que los escritores se copian a sí mismos.

Precisamente a Clarice Lispector le dedica usted su novela. ¿Por qué?

Porque escribí La fiesta del tedio mientras me sumergía en su obra, dejándome contagiar de sus libros. Además de identificarme con sus experiencias interiores, me interesa muchísimo su manera de abordar el lenguaje y sus límites, el silencio y lo indecible. De todos modos, en La fiesta del tedio, además de Clarice Lispector, están también presentes, expresa o implícitamente y, con mayor o menor acierto, las voces de diversos escritores, como Mario Levrero, Natalia Ginzburg, Elizabeth Hardwick, Julio Ramón Ribeyro, Peter Handke,... Y, por supuesto, Enrique Vila-Matas, uno de mis principales referentes literarios, cuya obra irrepetible me ha llevado a visitar tantos autores para mí hasta entonces desconocidos.

He oído decir a escritores que la escritura les "salva" de la muerte.

Pues a mí escribir me ayuda a mirar de frente a los ojos de la muerte. Clarice Lispector escribía, dijo en cierta ocasión, desde su tumba. Estaba muerta y escribía.